A la búsqueda de hermanos de la Tierra
por: Paco Bellido
El desarrollo de nuevas técnicas y la mejora de la tecnología han permitido ampliar la lista con planetas de masa equivalente a la de Neptuno (17 veces la masa de la Tierra) o incluso menores, entre 5 y 10 masas terrestres. El objetivo de los próximos años es la detección de planetas con una masa similar a la de la Tierra, para ello la NASA tiene previsto el lanzamiento de la misión Kepler esta primavera. Mediante una serie de fotómetros estelares, este satélite registrará el brillo de más de 100.000 estrellas durante tres años y medio para detectar tránsitos periódicos de planetas alrededor de las estrellas.
La misión Kepler servirá para determinar cuántos planetas de tipo terrestre o mayores hay en la zona de habitabilidad de una amplia variedad de tipos espectrales de estrellas. La zona de habitabilidad es una región situada en torno a una estrella donde el agua puede existir en estado sólido, líquido y gaseoso, condición considerada esencial para que surja la vida. Otros objetivos de la misión consisten en determinar la gama de tamaños y las formas de las órbitas de los exoplanetas, estimar cuántos planetas existen en sistemas estelares múltiples, determinar las características de los planetas gigantes de período orbital corto e identificar nuevos miembros en cada nuevo sistema planetario descubierto mediante otras técnicas.
Actualmente la misión COROT, dirigida por la Agencia Espacial Francesa (CNES) conjuntamente con la Agencia Espacial Europea, lanzada en diciembre de 2006 también se dedica a la búsqueda de exoplanetas. Esta sonda monitoriza el brillo de las estrellas detectando ligeras disminuciones de brillo regulares que implican la existencia de un planeta en órbita en torno a ellas.
Es muy probable que en los próximos años podamos responder a la pregunta planteada por los filósofos griegos sobre la singularidad de nuestro planeta Tierra. Saber si existe vida en ellos es más difícil de responder, pero los datos aportados por Kepler y otras misiones futuras podrían permitir detectar la composición de las atmósferas de estos planetas. Si se encuentran compuestos químicos que sólo existen como subproductos de procesos no en equilibrio (por ejemplo en la atmósfera terrestre existe el oxígeno libre porque las plantas lo crean continuamente), tendríamos la primera evidencia de vida alienígena.


