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El Nuevo Terror Cósmico llega en 2182
El asteroide 1999 RQ36, que en 2182 se acercará a la Tierra, se ha convertido oficialmente en el cuerpo celeste potencialmente más peligroso para nuestro planeta después del fin de la amenaza de Apophis.
Siete maneras de librarnos de un asteroide
La roca 2012 DA14 no impactará el próximo viernes, pero su cercanía nos advierte de que más nos vale estar preparados en el futuro
NASA descubre que asteroide que llegará en 2050 pesa 60 millones de toneladas
Un científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA estudió al gran asteroide 1999 RQ36 descubierto en 1999, considerado un potencial riesgo para la Tierra durante su aproximación del año 2050, y logró finalmente, después de recopilar 12 años de datos, determinar que pesa 60 millones de toneladas y que se desvió 160 kilómetros de su curso, según un informe de la NASA publicado el 24 de mayo.
El extraño caso del parto de los asteroides
Lejos de ser unas rocas pesadas e inertes que siguen su camino imperturbable alrededor del Sol, los asteroides son capaces de «reproducirse» y desprenderse de un «vástago» que, en un momento dado y si se producen las condiciones de autonomía necesarias, se separará y tomará su propio camino. El estudio, dirigido por el Instituto Astronómico de la República Checa con la participación de la Universidad de Colorado en Boulder (EE.UU.) y otras quince instituciones de todo el mundo, descubre cómo se realiza este extraño proceso, en el que el efecto Yarkovsky, una perturbación en las órbitas de los objetos provocada por la luz del Sol, influye de una manera muy importante. La investigación ha sido publicada por la revista Nature.
Un asteroide peligroso puede chocar contra la Tierra en 2182
Es una pequeña posibilidad, pero existe y no es cuestión de jugar a la ruleta de rusa con rocas espaciales. El asteroide potencialmente peligroso ‘(101955) 1999 RQ36’ tiene una probabilidad de uno entre mil de impactar contra la Tierra, y más de la mitad de esta probabilidad apunta a que podría ocurrir en el año 2182, según un estudio internacional en el que han participado investigadores españoles. Conocer este dato puede ayudar a diseñar con antelación mecanismos para desviar la trayectoria del asteroide.


